A pesar de que
ya está comprobado que los cigarrillos matan a la mitad
de los jóvenes que los consumen, que matan a un cuarto
de ellos antes de los 70 años y que muchos de nosotros
estamos enterados de este problema, todavía existen
alrededor de unos 6,000 adolescentes menores de 18 años
que diariamente empiezan este vicio.
De estos menores de edad, 2,000 de ellos se convierten en
consumidores regulares de las compañías de tabaco.
Si cerca del 90 por ciento de los fumadores empiezan antes
de cumplir los 21 años, tenemos que analizar ¿a
dónde van a parar los anuncios públicos para
la protección de la juventud? Si te pones a ver, la
mayoría de la publicidad creada específicamente
para este medio promueve el cigarrillo haciéndolo ver
como material de un acto inteligente, rebelde y sexy. Esto
tiende a llamar la atención de los jóvenes más
que de cualquier otro grupo de personas; simplemente porque
a muchos les parece que la chica del comercial se ve muy bien
fumando. Por otro lado, estudios demuestran que aquella chica
del comercial no se verá tan bonita en un par de años.
Si estás preocupado por verte “bien” delante
de tus amigos y es por eso que fumas, deberías pensar
lo mucho que ese cigarrillo puede perjudicar tu físico
y tu salud. De acuerdo con una larga investigación
sobre los cigarrillos, éstos afectan el cuerpo por
dentro y por fuera. Trata de conseguir una cita con los dientes
amarillos y mal aliento. Esto nunca pasaría. Al menos
que la persona de verdad le guste alguien que tenga arrugas
alrededor de la boca y en otras partes de la cara.
Fumar perjudica tanto los dientes al punto de perderlos.
Mucha gente piensa inocentemente que fumar les hará
bajar de peso. El cigarrillo si disminuye las ganas de comer,
pero a un precio bastante alto dónde terminarás
con tu salud deteriorada y con una desproporción en
tu cuerpo.
El cigarrillo también causa problemas en la vista,
haciendo ver los ojos rojos e hinchados. En casos extremos,
puede causar cataratas y una posible ceguera. El humo del
cigarrillo afecta la piel rápidamente, irritándola.
Aquellos que fuman tienen menos colágeno en la piel,
y esto hace ver a muchos hasta 20 años más viejos.
Si es verdad que nuestra sociedad mantiene tan preocupada
por la apariencia física de las personas, entonces
he aquí otra razón para que los jóvenes
dejen de fumar.
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