| Imagínate
que estás comiendo en tu casa cuando de repente llega
alguien y te dice, “¡Ay niña! Ya deja de
comer que te estás poniendo más ‘gorda’
cada día.” ¿Cómo te hace sentir
esto? Duele que te lo hayan dicho, ¿verdad? Duele porque
la persona que te lo dijo es alguien querido, alguien a quién
tú quieres. Tal vez no estés “gorda”
pero si otras personas te lo dicen, en la mente queda un espacio
para creerlo.
Hoy en día, la mayoría de jovencitas se preocupan
por su peso. Una encuesta hecha por la Universidad de Exter
en Inglaterra, concluyó que el detalle de mayor importancia
para las jovencitas entre las edades de 12 a 15 años,
es su apariencia. Tan grande es la importancia de su apariencia,
que algunas dejan de comer por no “engordarse”
y después esto resulta en anorexia. La anorexia es
un desorden alimenticio que causa que una persona cree pensamientos
de obesidad con su mismo cuerpo y deje de comer. En la juventud,
una de cada 100 jovencitas entre los 10 y los 20 años
de edad dejan de comer hasta el punto de llegar a morir.
Por otro lado, el tema del “sobrepeso” no se
habla mucho. En realidad, es un tema que no le damos la importancia
que debería tener.
Muchas veces los comentarios de la gordura se escuchan constantemente
en la escuela y pueden deprimir demasiado a aquellos que se
sienten mal consigo mismos o con sus cuerpos. Estas situaciones
son muy comunes entre los jóvenes porque se encuentran
en esa etapa en donde ellos se preocupan por el “que
dirán,” y muchas jovencitas piensan: “Esa
chava es mucho más delgada que yo y por eso todos los
chavos andan detrás de ella. Necesito rebajar.”
Una etapa donde se preocupan exclusivamente por sus figuras.
Muchas jovencitas no quieren estar gordas y desean rebajar
unas “cuantas” libras para que ese chico que les
gusta, pueda salir con ellas. Desdichadamente la dieta que
empiezan a realizar se va hasta el extremo de no comer ni
un solo bocado. Otras, prefieren evitar que sus familias les
hagan preguntas o se burlen de su “dichosa” dieta
y proceden a comer para devolver la comida después.
Es aquí donde la situación se convierte en bulimia.
La bulimia es otro desorden alimenticio que esta conectado
con la anorexia, con la diferencia que en ésta, la
persona causa el vómito a propósito después
de comer cualquier bocado.
Puede que el plan que tienen para adelgazar les parezca bueno,
pero la realidad es que el chavo que las traía por
el “piso,” ni caso les hará cuando se dé
cuenta que tienen anorexia. Esta enfermedad cambia vidas por
completo, trae muchos otros problemas como la depresión,
más bellos en la cara y en los brazos, hace que el
cerebro funcione mucho más despacio, trae dificultades
al caminar, al dormir y al sentarse. Peor aún, preocuparán
demasiado a su familia y amigos.
Ahora, imagínate que estás en la etapa final
de la anorexia. Imagínate que estás en un hospital
apunto de morir y tus familiares están afuera llorando
por ti. Ahora es el momento que empiezas a pensar lo que hubiera
sido de tu vida si no te hubieras empeñado en perder
peso, simplemente porque la gente te lo decía; si no
hubieras perdido el tiempo viendo esas revistas donde aparecían
modelos con un cuerpo “escultural,” y hubieras
pensado en cambio, que tenías una belleza única
tanto interior como exterior. Es aquí donde te pones
a pensar en devolver el tiempo para decirle “no”
a aquellas dietas que no funcionaron y que ahora te mandaron
a un hospital.
Imagínate que aún existe la esperanza de recuperarte.
Existen centros de ayuda para personas que sufren de anorexia.
El tratamiento es lento pero poco a poco vas avanzando hasta
acabar con la enfermedad. Mientras estás recuperándote,
tu familia y amigos aún sufren ya que muchas de las
jovencitas que padecen de anorexia, nunca volverán
a ser las mismas de antes.
Es muy difícil estar contento en una sociedad que
nos impide serlo. Muchas personas no están satisfechas
con lo que tienen y la sociedad empeora la situación
presentando a una mujer delgada y bonita como la mujer perfecta
… “y si no lo eres, pues ni modo.” Muchos
piensan que hoy en día no importan los sentimientos
sino la apariencia. Para quienes no están contentos
con su apariencia, la cirugía plástica les devuelve
la “alegría” si tienen como pagarla; pero
las que no, se convierten en víctimas y hacen parte
de las horribles estadísticas.
La situación anterior es solo una suposición,
pero miles de casos como este ocurren cada día. Así
que la próxima vez que escuches un comentario como
“estás muy gorda,” no te sientas mal, ignóralo.
Cree en ti misma porque tú posees una belleza interior
única. Si le dices esto a alguien, piensa en las consecuencias.
A ti tampoco te gustaría que te dijeran gorda, ¿verdad?
Piensa antes de hablar y no te conviertas en el culpable de
haber arruinado la vida de alguien más.
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