| Han sido cuatro
años y mi tiempo como editor de Diganos ha terminado.
En esos cuatro años he visto como la revista a crecido
y cambiado al igual que yo. Igual que en la vida, han habido
altos y bajos, pero siempre hemos salido adelante.
Recuerdo mi primer día acá. En ese entonces
la oficina era un cuarto pequeño, sin ventanas y luzes
de tinte amarillo, como para volverse loco. No estaba seguro
de que exactamente tenia que hacer, pero estaba contento de
que al final podía usar mi lengua materna.
Cuando "herede" este trabajo apenas estaba entrando
en mi segundo año de la universidad. Nunca habia hecho
esto. No tenia a nadie con quien consultar, solo tenia las
ediciones pasadas como guía. A veces me preguntaba,
"¿Qué hice para que me contrataran?"
Dado a que era el unico que hablaba español en la oficina,
toda la responsabilidad de Diganos cayó sobre mis hombros.
Así son las cosas, cuando uno menos piensa la vida
te da vuelta. Desde el principio siempre he visto un gran
potencial en esta sección. He tenido la oportunidad
de conocer a personas ejemplares y lideres futuros de nuestra
comunidad. Todos los días en los otros medios de comunicación
solo escuchamos lo negativo de nuestra comunidad de un punto
de vista ajeno. Sin embargo, Diganos existe para que los estudiantes
(especialmente latinos) puedan mostrar como son, que problemas
tienen y que les interesa. Todo desde el punto de vista de
ellos mismos. Estamos para servir a la comunidad.
Teniendo en mente que Diganos esta para servir a nuestros
jóvenes en la secundaria, que mejor persona que alguien
joven para estar a cargo de todo esto. Yo ya no estoy tan
joven como cuando empecé, ya no estoy tan a "los
tiempos." Me toca pasar la antorcha a la nueva generación,
esa persona es Lina Hernandez. Ella va a ser la nueva editora
y estoy seguro que va a hacer un buen trabajo (hasta mejor
que yo). Me da gusto saber que dejo la revista en buenas manos
y en mejor condición que cuando empecé.
Mi ultimo mensaje para nuestros lectores (en particular la
juventud) es que nunca dejen de luchar en la vida. Siempre
sigan adelante, luchen por sus sueños y metas. El camino
puede ser arduo y doloroso, pero también tendra sus
buenos momentos que superaran todo lo feo.
Gracias a todos los lectores y estudiantes durante los cuatro
años que alzaron su voz y se dejaron escuchar. Gracias
a todas esas personas que dia a dia luchan para que la juventud
tenga un futuro mejor. Gracias a todos esos estudiantes que
trabajan duro para seguir adelante y muestran que son mas
que una estadistica al romper con los estereotipos.
Han sido cuatro buenos años, pero lo mejor esta todavia
por llegar. Gracias por darme esta oportunidad. ¡Adios
Diganos, adios a todos (pero solo como editor de esta revista)!
Me dirijo a un futuro lleno de oportunidades...
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