| Un bebé
esta envuelto en una frazada rosada, otro en una azul. Al
nacer sus papeles en la sociedad ya habrán sido determinados.
Cada uno va a ser criado diferente. No importa que características
tengan, el órgano entre sus piernas determinara como
van a ser.
La pequeña en rosado tendrá que vivir luchando
por un imposible estándar de belleza. El varoncito
en azul no deberá mostrar sus emociones y deberá
ser fuerte. Ciertas expectaciones y etiquetas los seguirán
por el resto de sus vidas.
Las mujeres forman parte de la mitad de la población
del mundo sin embargo siguen siendo una minoría. Algunas
mujeres les gusta cuando un hombre les abre la puerta. Otras
se sienten ofendidas al ver esta noción sexista, lo
cual deja a cualquier hombre confundido acerca de que hacer.
“Siendo mujer, siento que soy tratada con mas respeto
y bondad que la mayoría de chicos de mi edad,”
dice Jessica Ruddy, estudiante de Las Vegas Academy. “Si
una chica va a una playa de estacionamiento en donde tiene
que pagar y se le olvida el dinero usualmente la dejan pasar,
pero si fuera hombre lo castigarían.”
No hace mucho las mujeres pelearon por el derecho a votar,
trabajar y ser iguales a los hombres. Sin embargo, todavía
no ha habido una mujer presidente y no hay muchas mujeres
dirigiendo corporaciones.
Mary Haddad, estudiante de LVA opina, “por alguna razón
la gente solo se da cuenta de cuando un hombre hace algo bien
e ignoran por completo el mismo trabajo hecho por una mujer.
Quizás es porque las mujeres son más modestas
acerca de sus logros mientras que los hombres son todo lo
contrario.”
El libro “Look at My Ugly Face!” (¡Mira
Mi Cara Fea!) escrito por la terapeuta Sara Haldrin habla
acerca de la obsesión de la sociedad con la belleza
femenina. Cuerpos jóvenes, perfectos y delgados forman
la imagen ideal de una mujer en los medios comunicativos.
Esto hace que la mayoría de mujeres no estén
satisfechas con su apariencia, lo cual causa problemas mas
allá de la auto-estima. Su identidad es decidida por
la percepción de la sociedad acerca de la belleza y
fealdad.
Los hombres también sufren bajo las expectaciones
de la sociedad. Matt Mayhood, estudiante de Foothill explica,
“mi padre siempre trata de que lo ayude con herramientas
armando cosas. ¡Odio hacer eso!”
Etiquetas tradicionales, prejuicios inculcados y la manera
de pensar de la sociedad continúan propagando el resentimiento
y la fricción entre los sexos. Sin embargo el verdadero
significado de lo que es ser “hombre” o “mujer”
solo debe existir en la mente del individuo. Es un desafío
a la manera de pensar de la sociedad y debe romper con todas
las barreras.
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